"Por la libertad, para la derrota de ETA"
No hay tiempo para las ñoñerías. Parece que el gobierno, en homenaje al penúltimo libro del compañero Persio- ya se ha caído del guindo. El martes tenemos concentración en Madrid para condenar el último asesinato de ETA, esta vez en Francia. Según Rubalcaba y sus paños calientes, se trató de un 'encuentro fortuito'. Por lo menos podría haber dicho desencuentro, que hubiese quedado algo -sólo algo- menos mezquino.
La política de la facilidad; de la negociación; de la ausencia de moral; de la constante persecución a las víctimas; de la humanización de los asesinos por parte de los medios de comunicación que se han prestado, a saber a cambio de qué y de cuánto, a estar dentro de este ajo; del insulto a Alcaraz -el lenguaraz- y el piropo a Otegui - el hombre de paz-, ha acabado de la única forma en la que podía acabar: a los pies del guindo.
El martes, como digo, se convoca una gran concentración acordada por todos, no se sabe de si de rodillas o de pie. Supongo que cada uno irá de la guisa que sabe. Por favor, los arrodillados al principio. El lema: "Por la libertad, para la derrota de ETA" que parece escrito por el mismísimo Alcaraz. La pregunta es, ¿debe acudir la AVT a esa manifestación con semejante gentuza?
Para el caso me viene a la memoria un párrafo de un artículo de Campmany escrito ni más ni menos que en mayo de 2005:
[...]
"Llovía con fuerza de día después de llover toda la noche, y en la plaza de la villa donde estaban los dos, Ciego y Lazarillo, cada uno de ellos más cabrón que el otro, se había formado un regatillo o riachuelo que era necesario salvar, brincándolo, si no se quería meter en el agua los pies hasta los tobillos. Para vengarse de las azotainas, puso Lázaro al Ciego frente a un pilar de piedra que en la plaza había, y le animó a que saltara con ímpetu como para brincar por encima del arroyo sin mojarse. "¡Sus! Saltad cuanto podáis", dijo Lázaro, y el Ciego saltó con todas sus fuerzas, pero en vez de hallar una orilla seca, se abrió la sesera contra el pilar de piedra y quedó en el suelo sangrando.
Esa misma mozcorrada le ha hecho don Pablos Rinconete Guzmán de Rubalcaba y Alfarache a Rodríguez Zapaté- (me sale el verso de cabo roto hasta en la prosa) al incitarle a que se salte el Pacto Antiterrorista de un brinco para encontrarse en la paz con ETA. Mañana tendremos que curarle la molondra"
Etiquetas: Terrorismo
Después de la caravana ignominiosa que organizó el gobierno del PSOE (y los partidos-estercolero que gravitan en torno a él) llevando el debate etarra al Parlamento Europeo, ¿todavía hay alguien que piense que zETA no es el embajador de ETA en Estrasburgo?
El nazionalismo (todo) se aprovecha de una población semi-cateta, ilustrada, sin embargo, en una sola idea que, artificialmente creada y administrada en pequeñas pastillas, acaba respondiendo a lo que ellos mismos dan a llamar 'la voz del pueblo'. Una vez acomodada socialmente esa 'voz', sólo les queda aplicarle la dosis justa de victimismo que justifique la violencia como manera reivindicativa de aquella mentira trabajada durante años desde los propios colegios, formando desde allí las mentes de los futuros próceres del movimiento, los cuales hasta pueden llegar a creer que el Dalai Lama les apoya en la causa. Y en Cataluña la causa parece que ya navega hacia puerto.
Jefferson Vargas Moya, de 21 años;
"El Estado debe ser inteligente". Digo yo que, a juzgar por el personaje firmante y la simpleza -por obvia- de la frase, eso debe ser algo así como una especie de muerte dulce; como el astado que, ya moribundo, se acerca tranquilo a tablas para echarse plácidamente. Morir de inteligencia, como es sabido por todos, es el sueño de cualquier español. En el cielo -y esto es un consuelo- debe haber una sala reservada para este tipo de difuntos: Maeztu, Manuel Machado, Galdós, Ortega... o a lo mejor, quizás, Rubalcaba se confundió y donde dijo "el Estado debe ser inteligente" quería decir en realidad "el Estado debe insultar a la inteligencia de la gente", algo, esto último, más acorde al personaje, ya que, a decir verdad, es precisamente eso lo que viene haciendo él desde que escupió sobre la jornada de reflexión de las últimas Generales o, bien pensado, desde mucho antes.
Ya casi la tienen. La bandera del victimismo ya está a su alcance. ¿Qué sería de los nacionalistas -todos, aunque en este caso hablo de etarras- si no lloraran? Nada, absolutamente nada. Viven de hacerse pasar por víctimas para justificar la violencia sin el menor rubor.
Ayer le tocó a Navarra, y por ende de nuevo a España, revolverse contra las exigencias integristas de los eusko-nazis etarras y la sospechosa ambigüedad de zETAp. De nuevo la hipocresía de la progresía se quedó colgada de la brocha buscando entre el lodo de sus enfangados pensamientos aguiluchos y algún vestigio ancestral que le permita seguir vendiendo cuerdas y cuchillos.
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Aprovechando el tirón de los Oscars de hace apenas unas horas, me imagino a zETAp en un escenario tétrico y plenamente expresionista, encarnado en un maquiavélico farsante de feria que consigue manipular, con la ayuda de su compinche, las mentes de las personas, para realizar todo tipo de desmanes sangrientos. Es la sipnosis de
Es época de carnaval, una de esas fiestas grandes que, como tal, no distingue, al menos en la actualidad, entre clases sociales. Es lo que toca: disfrazarnos para aparentar aquello que no somos o nos hubiese gustado ser. Pero para que el disfraz quede lo que se dice logrado nos hará falta alguien que se preste y nos eche una mano en la tarea. Se trata de camuflar nuestra personalidad y ser, durante unas horas, cualquier personaje que se nos antoje. 
Cuando dos individuos ocultos detrás de sus pasamontañas se dirigieron a la sociedad catalana y hablaron en nombre de ETA... toda Cataluña escuchó obediente. Cuando manifestaron su intención de otorgarles el perdón por "buen" comportamiento... toda Cataluña asintió sumisa. Cuando esos asesinos exhibieron la bandera catalana como si fuese parte del plan... los catalanes callaron con complicidad. Cuando Carod Rovira se auto impuso la medalla de esa mezquindad... fue tratado como el nuevo héroe contemporáneo. Nadie, nadie pensó en los hermanos del resto de España. Nadie. Nadie alzó la voz. Nadie protestó. Nadie se indignó. Cataluña se convirtió en una sociedad sin hueso manipulada por una banda de terroristas sin el menor atisbo de resistencia. Una sociedad muerta que aceptó gustosa los parabienes de ETA. A partir de ese momento, y a juzgar por las actitudes de ciertos partidos políticos y sus hooligans, viven en un estado de permanente agradecimiento.
El pasado domingo un rebaño bastante numeroso de estómagos agradecidos se reunieron en la la plaza de Sant Jaume de Barcelona bajo el lema "Sí al proceso de paz. El diálogo es el único camino". Allí se dieron cita, entre alguna que otra bandera republicana, estrellas revolucionarias y pañuelos palestinos, una manada de nazi-progres para exigir respeto a "todos los proyectos políticos". Al leer este último eslogan no pude evitar soltar esa lágrima sensiblera que a todo el mundo se nos escapa en el peor de los momentos -a los fachas también- y que fue a caer justo en la Ñ de mi teclado -vaya por Dios, dije-. Pero, tras unos segundos de intensa reflexión, caí del guindo. Era demasiado bonito, "todos los proyectos políticos" no va por el PP, claro que no, el PP es muyyyyyyy malo. Entonces, ¿por quién sino? por ETA, Batasuna y la izquierda aberzale: un proyecto político de lo más estimulante para la progresía catalana. Unos cobardes de primera. 
Anti-terrorista. No. No es el PP el que ha roto el consenso. No. No es el PP el que ha pactado con ETA. No.
Es imposible alcanzar los niveles de ridículo a los que está llegando el presidente de los socialistas vascos Patxi López. Imposible. 
