Una pequeña reflexión
Cada vez van quedando más claras las estrategias de los dos grandes partidos de cara a las elecciones del 9-M. Sus lemas de precampaña lo dicen todo o casi todo. Entre "Motivos para creer" y "Las ideas claras" media un abismo de dimensiones amazónicas. Los primeros animan a sus feligreses a creer; a tener fe en el socialismo, que al fin y al cabo para eso ha quedado. Los segundos, aquellos que siempre son tachados de encarnar ese pseudo franquismo que tanto necesita la izquierda para justificarse a sí misma, han elegido en cambio jugar el partido en el campo de las razones y, cuando se ponen, hasta incluso de las ideas. Es algo así como una vuelta a principios del XIX. Los que se entregan a lo Divino y los que apelan a la Razón.
Ni la izquierda ni la derecha son lo que eran. La derecha se actualiza y la izquierda se nos pone mística hasta zozobrar en la cursilería. ¿Ha caído la izquierda en la trampa del liberalismo y por ello ya no es nada? ¿A quién beneficia más el marco que nos ha generado La Transición?


2 comentarios:
Depende de cuáles sean los propósitos. La Transición es válida si se aúnan voluntades para construir futuro juntos, pero si guardamos entre nosotros a aquellos que quieren dinamitar la convivencia, pues la segunda Transición es obligada. Ahora nos toca ver en qué dirección haremos esa segunda transición. Y nos guste o no, sólo un pacto pesoe, pp, puede librarnos de que ese futuro lo escriban aquellos que no quieren futuro en común. El lobo se acerca y ya se le ven las orejas. El problema es que los líderes de los grandes partidos, sobre todo del pesoe, no están capacitados ni para sonreír.
El problema es el PSOE, que todavía no sabe lo que quiere... o sí.
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