Cazador cazado
Es habitual pensar que cada cosa que ocurre durante los meses previos a cualquier campaña electoral va a influir de manera decisiva en su resultado. Aunque para discernir ya están los que saben. Por eso, uno no daba crédito a sus oídos cuando ciertos "prestigiosos" analistas políticos otorgaban el carácter de "decisivos" a los recientes revuelos formados a razón de la exclusión de Gallardón de las listas electorales y, después, tras el comunicado que la Conferencia Episcopal publicó hace unas semanas. Ambos acontecimientos, que fueron elevados a los altares mediáticos de la izquierda para forzar un discurso que después se derrumbó por desmesurado y errático, fueron encaminados al objetivo de desestabilizar al PP, pero, al contrario, hizo descarrilar de manera ridícula al grupo mediático patrocinador de la cosa.
Por mucho que se esmeraron los gabilondos y demás sicarios de la banda prisaica, la movida no pasó a más y el Partido Popular mantuvo sus posiciones sin apenas despeinarse. zETA acabó de calditos con el Nuncio, y Gallardón y la Espe de besitos por las esquinas. El Grupo Prisa ya no es lo que era. El "divide et vinces" ya no les resulta.
Pero la estrategia madre viene de lejos, y ha sido otra muy diferente a la que usó Atila. Se trata, en cambio, de lograr la destrucción total del oponente político que rivaliza con el partido que les subvenciona el pesebre. El gran Polancone ya marcó el camino cuando afirmó públicamente que si volviera el PP nos traería otra guerra civil. Ya se encargaron después los bufones de las ondas de predicar con la Orden para generar el estado de odio necesario que permitiese justificar los ataques violentos a los populares. Dicho y hecho.
Esta campaña electoral debía ser el mar donde desembocara ese río de violencia que se ha ido llenando durante estos años desde todos los sectores de la izquierda. Desde la firma del Pacto del Tinell a la creación del famoso Cordón sanitario, pasando por la negativa de condena por parte de nuestro zETA a los ataques a las sedes del PP durante la campaña de 2004 y las propuestas del PSC y sus socios para expulsar a Sirera y compañía de Cataluña, todo ha ido dirigido a hacer del apaleamiento del disidente de la dicta-progre el pan de cada día.
Pero toda esta estrategia mediático-política se destapó gracias a un micrófono indiscreto que sabía demasiado y decidió contarlo. Ese hecho sí que marcará la campaña electoral, ya que echa abajo todo el tinglado montado sobre el supuesto talante del ínclito zETA. Todo ha cambiado. Hasta el punto de que los genoveses ya se han quitado el complejo y por fin no rechazarán el cuerpo a cuerpo con aquellos que tan gratuitamente les insultan a diario. Ya no vale camuflarse en plataformas de supuestos artistas. Ya nadie está libre de los movimientos defensivos peperos. La progresía lo sabe; como también sabe que se ha equivocado con la estrategia.
Sólo hay una cosa peor que ser cazador cazado: serlo y, además, cobarde. Y éstos lo son.


5 comentarios:
Cobardes como los que más, los conozco bien porque los he padecido en la UAB (en 1995) y van a favor de corriente porque nadie se enfrenta a ellos, me refiero a las autoridades, es lamentable.
Pero los valientes somos los otros, los libres, los que decimos lo que pensamos, y a pesar de todo seguimos siendo disidentes, sobre todo en Catalunya...
Pobrecitos, ellos que lo dan todo, acosados. Qué injusticia. Como las cosas sigan así, alguno tendrá incluso que trabajar. Dios no lo quiera.
Eureka, no me digas que eso no tiene un punto de romanticismo que nos hace más fuertes.
Ánimo y bienvenida a mi blog.
Luis, ¿trabajar? Alguno de estos la última vez que dio un palo al agua fue en la sala Rockola, que ya es decir.
En esta desigual pelea de forajidos con navajas contra párvulos de las malas artes, llegó zapatero con el bardeo en ristre y se propinó él solito un navajazo en todo el estómago.
Una buena patada electoral en los testículos y acaba el matón para darle arnica; pero la patada tiene que ser sonada.
Tienes un merecido “Premio comprometido en defensa de la Libertad y la democracia”.
Un abrazo, Martha
Publicar un comentario en la entrada
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Página principal